Psicoterapia emocional infantil.

Para dar inicio a dicha psicoterapia, se debe establecer mediante el rapport, el cual se trata de generar un vínculo con el paciente para permitirse expresar lo que siente y piensa de forma segura, brindar soporte y acompañamiento.

Posteriormente, es necesario que los niños identifiquen y manejen sus emociones, adquirirán herramientas para la inteligencia emocional y con ello, aumentará su autoestima.

De acuerdo con Goleman (2002), respecto a la inteligencia emocional, existen cuatro dimensiones que la conforman: autoconciencia, automotivación, conciencia social -empatía- y la habilidad para relacionarnos.  Se abordarán en las sesiones mediante terapia de juego, técnicas de relajación y expresión corporal, recordando que es posible que la población infantil que presente dificultades emocionales, pueden o no derivar en problemas de conducta.

A continuación se describirán brevemente, algunos de los motivos por los que los niños y adolescentes acuden psicoterapia.

Separación de padres.

         Se hace uso de la terapia narrativa y/o de juego para favorecer que los niños y adolescentes logren expresar y manejar sus emociones, brindar acompañamiento y orientación para poder responder ante los cambios de dicha separación, afrontar la pérdida del anterior modo de vida en familia y de la persona de la que también se separa; para poder así, aceptar y comprender dicha situación.

Autoestima.

         Derivado de que el concepto, se compone de un aspecto cognitivo, afectivo y conductual, denotar una baja autoestima, hace que se manifiesta en las diferentes esferas sociales, así como en la manera en la que se desenvuelve la persona, por lo que para aumentarla y reforzarla se trabaja con los siguientes elementos: autoconocimiento, autoconcepto, autorespeto, autoevaluación y autoaceptación.

Dificultades conductuales.

Se fundamenta en lograr que el comportamiento negativo que presenta el niño o adolescente se extinga, dichas conductas no deseadas son observables pero también modificables; por lo que se aborda desde los posibles motivos, duración, intensidad, frecuencia de la manifestación de dichas conductas y sobre todo, la propia idea y actitud del niño hacia lo que realiza, toda vez que se incluye evidentemente la expresión asertiva de sus emociones y pensamientos, aunado a la internalización de normas y límites para favorecer la sana convivencia.

Tanatología.

Psicoterapia dirigida a aquellos niños que están atravesando un proceso de duelo (fallecimiento de un ser querido, enfermedad terminal, diagnóstico, divorcio, pérdida de algún miembro, etcétera), se brindará acompañamiento en las cinco fases del duelo: negación, ira, negociación, depresión y aceptación, de acuerdo con la teoría de Kübler-Ross (2014).

Referencias:

  • Goleman, D. (2002). Inteligencia emocional. España: Kairos.
  • Kübler-Ross, E. (2014). Sobre la muerte y los moribundos. México: DeBolsillo.

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