ESTRATEGIAS DE REGULACIÓN EMOCIONAL EN NIÑOS

Las emociones son importantes para el proceso de adaptación, ya que, dan  la oportunidad de ajustarse a las demandas del entorno, hacen más fácil la toma de decisiones, activan a las personas para respuestas motoras rápidas y promueven el aprendizaje, también tienen una influencia de regulación en procesos como focalizar la atención y en la comunicación con otros.

Los seres humanos poseemos la extraordinaria capacidad de regular las emociones y esto determina el impacto que distintos eventos o acontecimientos tienen en nuestro bienestar. La experiencia y la expresión de la emoción pueden ser reguladas para afrontar demandas ante situaciones de la vida cotidiana.

La capacidad de autocontrol tiene efectos importantes en el repertorio conductual de los niños, es decir, la capacidad que tengan de controlar la expresión de sus emociones va a favorecer el surgimiento de conductas socialmente adaptativas  y la posibilidad de disminuir las conductas socialmente inadecuadas (disruptivas); esta capacidad de autocontrol emocional se desarrolla en los primeros años de vida.

Desde el nacimiento y hasta el año y medio aproximadamente, los niños no cuentan con la capacidad de regularse emocionalmente por sí mismos, durante este periodo las emociones lo desbordan sin posibilidad de autocontrol, es la madre quien regula sus estados emocionales confortándolo, calmándolo, proporcionándole contención y con ello le brinda al bebé la oportunidad de experimentar alegría y tranquilidad.

Después de eso, el niño comienza a autorregular sus emociones con comportamientos como el uso de chupón, los peluches, chuparse el dedo pulgar, etc. Aproximadamente a los 3 años la regulación emocional va siendo más eficiente y el niño comienza a desarrollar un aparato cognitivo emocional que le permite manifestar su estado en frases como “Estoy enojado”, “Tengo miedo”, “No me gusta” o “Mi mamá es linda”.

Durante esta etapa el lenguaje ha surgido y este es un fenómeno crucial para el desarrollo emocional. El lenguaje se convierte en el cauce natural de las emociones, es decir, se convierte en el mediador y vehículo para reflexionar y tener la habilidad de pensar acerca de lo que se siente, siendo el niño capaz de verbalizar la experiencia emocional para su elaboración, de esta manera impide desbordarse emocionalmente y esto le permite autorregularse.

Para que los niños aprendan a autorregularse es necesaria la presencia de un adulto que guie y esté dispuesto a escucharlo cuando se encuentra en una situación difícil, acoger y respetar sus emociones y sobre todo a ofrecerle la posibilidad de encontrar alternativas de solución.

Después de leer esto, quizá te estarás preguntando ¿Cómo puedo enseñar a mi hijo (a) a tener regulación emocional? No te preocupes, más adelante proporcionaremos algunas estrategias que puedes emplear para ayudar a que tu hijo (a) pueda tener regulación emocional.

Consideraciones previas…

Antes de poder hablar de regulación emocional, es importante trabajar con los niños la conciencia emocional, la cual se refiere a la capacidad que tienen las personas para hacer conscientes sus emociones y las de otros, implica poder nombrar las emociones, usar correctamente el lenguaje y la expresión al denominar una emoción, tener la capacidad de reconocer las propias emociones y las de los demás.

Algunas actividades que pueden realizar para trabajar la regulación emocional es leer el cuento “El monstro de colores” para trabajar la identificación de cada una de las emociones así como las sensaciones que se experimentan, realizar un emociometro para enseñar que una emoción puede ir en aumento o bien tener varios niveles, realizar juego de caras y gestos, identificar las partes del cuerpo donde siente cada una de las emociones, pensar en que es lo que le hace sentir cada emoción, para que puede servirle cada una de las emociones, etc., estas actividades ayudarán a los niños a tener conciencia facial y corporal al encontrarse en una situación que le genere alguna experiencia emocional y con ello tendrán mayor conocimiento de sí mismos referente al mundo de las emociones.

Regulación emocional

La regulación emocional implica la capacidad de evaluar y modificar las reacciones emocionales en su intensidad y mantenimiento en el tiempo y esto va a permitir manejar adecuadamente nuestros comportamientos. Luego entonces, la regulación emocional va a ser esta capacidad de dirigir y manejar las emociones apropiadamente y de forma eficaz.

No quiere decir que el niño deba evitar lo que siente, sino más bien que pueda experimentar esa emoción sin exagerarla y disminuyendo la intensidad, factores que en ese momento resultan negativos para su bienestar o equilibrio.

Algunas estrategias  para generar regulación emocional en los niños (as), son las siguientes:

Rueda de opciones

Consiste en crear una rueda con opciones de cosas que él puede hacer para calmarse cuando se siente enojado o frustrado. Esta rueda en forma de pastel se dibuja sobre una cartulina y en cada rebanada o porción se dibuja o pega una imagen de las opciones que el niño haya mencionado, por ejemplo: tomarme unos minutos a solas, expresar con palabras cómo se siente, dibujar, contar hasta diez, saltar, etc.

Tiempo fuera positivo

Consiste en crear un lugar especial dentro de la casa, al que el niño (a) pueda recurrir para calmarse y volver a su centro (estado emocional equilibrado) cuando se sienta alterado o fuera de control. Debe contener elementos que lo inviten a relajarse y a sentir paz, por ejemplo: libros, música, juguetes, hojas y colores para dibujar, una pizarra, peluches, plastilina, etc.

El semáforo

Es una técnica efectiva para autorregular en los niños comportamientos impulsivos, arranques de ira o agresión y consiste en entrenar al pequeño para que cuando sienta que está por caer en estos comportamientos actúe como lo hace un semáforo.

ROJO: para detenerse; es decir, quedarse quieto tal cual lo hacen los coches en la ciudad. “ALTO, tranquilízate y piensa antes de actuar”

AMARILLO: para pensar lo que está sucediendo y detectar posibles soluciones. “PIENSA soluciones o alternativas y sus consecuencias”

VERDE: para actuar llevando a la práctica alguna de esas opciones. “ADELANTE y pon en práctica la mejor solución”

Tocar agua o arena

Logra que los niños se calmen al estar en contacto con elementos de la naturaleza. Cada vez que se enfade, puedes ofrecerle una pequeña cubeta con agua para que meta sus manos y agregarle shampoo (opcional) para que cambie la textura y el aroma, lo cual podría serle más atractivo y relajante.

Escuchar música, cantar o bailar

La música posee un poder tranquilizador, ya que, activa ciertas áreas de nuestro cerebro que brindan calma y relajación, por ello puedes optar por esta estrategia. Si a tu niño le gusta escuchar música, puedes ponerle un mantra o música relajante, o por qué no, también estimulante (dependiendo de cada niño) para ayudarlo a volver a su centro.

Soplar

Está técnica es para lograr la calma a través del control de la respiración, consiste en imaginar que se hacen burbujas, para ello es necesario controlar la respiración soplando suavemente para que las burbujas se formen. También puedes utilizar burbujas reales o hacerlas en un vaso con agua y con ayuda de un popote, pueden usar trompetillas, rehiletes, serpentina o hacer barquitos con tapas, un pompón, un palillo y un triángulo de papel.

Absorber

Consiste en colocar un recipiente con agua, meter papelitos de colores y utilizando popotes para absorber sacar los papelitos.

Movimientos suaves con telas

Sentados de frente, utilizamos telas y las tomamos por las equinas, subimos y bajamos de manera simultánea. De pie pueden ocupar una tela cada uno, elevarla y dejar que caiga, puedes utilizar música para hacer más dinámica la actividad.

Calmar la vista

Aquí puedes hacer uso de botellas sensoriales,  objetos luminosos, que giren o bien utilizar un libro con imágenes grandes.

Tener las manos ocupadas

Consiste en trazar en el piso con un gis alguna figura, letra, personaje, fruta, objeto, animal etc. y seguir el trazo colocando frijoles, piedritas o cuentas.

Meditación del globo

Enseñas al niño a sentir su abdomen como un gran globo que se infla y desinfla al respirar, en cada inhalación su estómago se inflará y en cada exhalación se desinflará.  Esta consciencia corporal unida a la respiración le proporcionará calma mental.

Caja de respiración

Puedes realizarla con una caja de zapatos que tengas en casa, necesitas tener de un extremo algo que se pueda oler y del otro algo que se pueda soplar, así ponen en práctica la respiración y esto le ayudará a sentirse relajado.

Fabricar una bolita antiestrés

Solo tienes que conseguir un globo grueso (o tratar de meter uno dentro de otro) y rellenarlo con alpiste o arroz. Ten en cuenta que el tamaño de la pelotita debe ser el adecuado para que quepa en la palma de la mano de tu hijo (a), si quieren llevar la técnica a un nivel más de atracción, pueden pintarle caritas y ¡hasta ponerle un nombre! Apretar la bolita que crearon es una actividad reguladora y calmante.

Ofrecer un abrazo y contención

El amor y el contacto afectuoso producen oxitocina, una hormona que regula las emociones estresantes y proporciona bienestar. Es bueno recibir abrazos y cariño, sobre todo de quienes queremos. Sin embargo, a muchos niños y personas les cuesta recibirlos en el momento justo en el que están tan enfadados, es normal. Así que para que puedas aplicar esta técnica de forma respetuosa y que realmente funcione, se sugiere preguntar antes al niño si un abrazo le ayudaría a calmarse o si prefiere usar otra herramienta.

Ahora que sabes algunas técnicas para fomentar la regulación emocional en tus hijos (as) estás listo para ponerlas en práctica y contarnos tu experiencia.

Licenciada en psicología, Karla María Pichardo Romero

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Referencias

1. Bisquerra, A. (2009). Psicopedagogía de las emociones. Madrid: Síntesis.

2. Céspedes, A. (2013). Educar las emociones. Educar para la vida. Chile: Ediciones B

3. Muslera, M. (2016). Educación emocional en niños de 3 a 6 años. Tesis. Universidad de la Republica de Uruguay, Facultad de Psicología. Recuperado de https://sifp.psico.edu.uy/sites/default/files/Trabajos%20finales/%20Archivos/educacion_emocional_final_2016.pdf

4. Figueroa D. (2009). Regulación emocional en niños y adolescentes. Revista GPU. Recuperado de http://revistagpu.cl/2009/GPU_marzo_2009_PDF/REGULACION%20EMOCIONAL%20EN%20NI%C3%91OS%20Y%20ADOLECENTES.pdf

5. https://www.abc.es/familia-padres-hijos/20150518/abci-autocontrol-infancia-tecnicas-201505061708.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2Furl%3Fsa%3Dt

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